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domingo, 31 de mayo de 2015

Todos somos una Marca Personal

En este mundo 2.0 en el que vivimos podemos casi garantizar que ya no somos lo que dice nuestro curriculum, sino más bien lo que Google dice que somos, y en cierta manera es verdad, vivimos en una realidad muy distinta a la de hace tan solo 5 años, ahora cuando realizamos una selección de personal, o buscamos un contacto profesional o referencias sobre alguien, todos nos metemos en Google, ponemos su nombre y buscamos lo que aparece de esa persona.

Es por ello, que debemos ser muy prudentes en lo que publicamos en las redes sociales como facebook o twitter, en nuestro blog, en artículos de opinión o en las redes profesionales, todo lo que decimos y publicamos tiene rastro, deja huella, así que, coherencia y mucha prudencia con lo que decimos y hacemos porque puede ayudarnos en nuestra marca personal, o al contrario, perjudicarnos enormemente.

En más de una ocasión eso mismo lo he trasladado en charlas dirigidas a profesores de instituto o adolescentes, “cuidado con lo que publicáis, las fotos que colgáis, los comentarios versus desprecios o insultos que decís”, porque a lo mejor ahora no somos conscientes, pero en unos años, todo lo dicho formará parte de ese currículum online que nos mostrará Google.

Todos somos una Marca personal y mostramos en las redes sociales:
  • Nuestros valores. Quien soy
  • Nuestro posicionamiento. Dónde estoy, qué hago
  • Nuestros objetivos. Qué quiero
  • Nuestra diferencia. Qué nos hace únicos
Nuestra marca personal ya existe, ahora debemos aprender a gestionarla. Debemos trabajar por conseguir ocupar las 10 primeras posiciones de Google, aparecer en la primera página de Google cuando ponen nuestro nombre, con noticias o comentarios positivos es una garantía de estar haciendo las cosas bien respecto a nuestro branding personal.
Si no estás en las redes profesionales, has de estar, Linkedin es el más notorio, pero puedes elegir entre otros como Xing o Viadeo.

Y algo muy importante. La construcción de nuestra Marca Personal, nos ayudará a que nos encuentre quien nos tiene que encontrar. El éxito es posicionarte en la mente del que decide.


lunes, 25 de mayo de 2015

4 Errores que puedes cometer cuando te Comunicas

Hemos hablado muchas veces de comunicación eficaz desde distintos puntos de vista, y sobre la resolución de conflictos. Pero el problema de muchas personas que quieren comunicarse eficazmente es que no reconocen cuáles son sus errores a la hora de dirigirse a otro. Otros, simplemente, son incapaces de darse cuenta de lo terrible que es su modo de hablar con los demás.

Desde la Escuela RE/MAX by RE/MAX University te enviamos una lista con las características de una comunicación ineficaz. Estos comportamientos conducen a una gran cantidad de conflictos que podrían evitarse simplemente hablando de otra manera:

1 – Un mal comunicador utiliza un lenguaje imperativo negativo
La comunicación ineficaz a menudo se caracteriza por el uso de un lenguaje imperativo para obligar al otro o para emitir juicos negativos y/o de culpabilidad.
Pero a la mayoría de la gente no le gusta ser juzgada y ni le gusta recibir órdenes, por lo que adoptan una posición defensiva. Esta postura es alimetnada por sentimientos de resentimeinto que suele conducir a un actitud de no respuesta, a desacuerdos y a conflictos.
2 – Un mal comunicador generaliza los comportamientos de manera negativa
Las declaraciones universales son expresiones que generalizan un carácter o comportamiento de forma negativa. Expresiones que incluyen palabras como “todo el mundo”, “siempre”, “todos sois..”, “todos hacéis..”, “cada vez”, “como un…”, “eres tan…” etc. suelen combinarse con el lenguaje imperativo del que hablábamos en el punto anterior. Es especialmente importante evitar el uso de estas declaraciones universales en la comunicación con los niños, ya que, además,  pueden afectar negativamente a su autoestima.
3 – Un mal comunicador personaliza el problema en el otro y es duro con ella
Una de las características de los malos comunicadores es que son duros con las personas cuando tratan un tema, centrando la cuestión en lo personal, personalizándolo y humillando al otro. Lo veremos mejor con un ejemplo. Pensemos en una persona que ha hecho algo mal. Un mal comunicador le diría: “Eres un estúpido. ¿Cómo se te ocurre?”. Un buen comunicador le diría: “Eres una persona lista, pero lo que hiciste no es demasiado inteligente”. La segunda opción abre posibildiades para el diálogo, la exposción de dudas y preguntas y para el descubrimiento de lo que hay detrás; es decir, se aborda el problema. La primera solo traerá problemas (y muy probablemente acciones posteriores iguales o peores) y no se conseguirá solucionar nada. El tema en sí mismo se suaviza, y centrarse en la persona ésta se lo toma de forma personal y se resiente.
4 – Un mal comunicador invalida los sentimientos del otro
La invalidación de sentimientos se produce cuando reconocemos las emociones, positivas o negativas, de una persona y las menospreciamos, minimizamos, ignoramos o juzgamos negativamente.
Cuando se invalidan los sentimientos positivos de una persona, éstos desaparecerán o disminuirán. En la misma media que los sentimientos positivos disminuyen, también lo harán los comportamientos deseables y la fuerza/calidad de la relación.
Cuando se invalidan los sentimientos negativos de una persona, estos se intensifican y, en la misma medida que los sentimientos negativos aumentan, también lo hace el comportamiento indeseable y las barreras en la relación. 




domingo, 17 de mayo de 2015

¿Que no hace la gente mentalmente fuerte?

Entre las personas mentalmente fuertes, hay varias acciones que se evitan, con el fin de producir el mayor beneficio en el menor período: 

1. Vivir en el pasado
Individuos mentalmente fuertes se centran en el momento presente y en el futuro próximo. Ellos entienden que el pasado esta fuera de su alcance y que el futuro lejano es demasiado impredecible como para tenerlo en cuenta.

2. Permanecer en la zona de confort
La zona de confort es un lugar peligroso, un oscuro abismo donde cualquiera que permanece allí por mucho tiempo se termina perdiendo. Mantenerse dentro de la zona de confort es renunciar a la vida.

3. Omitir las opiniones de los demás
Sólo los necios creen ser suficientemente buenos en todos los aspectos. Cuando se trata de una lluvia de ideas, éstas pueden ser tan forzadas como capturadas. Una buena idea es una buena idea, independientemente de si se me ocurrió a mí o no. No dejes que tu ego saque lo mejor de ti; si alguien te ofrece un consejo, tómalo.

4. Evitar el cambio
Lo que la gente mentalmente fuerte entiende y los demás, no es que el cambio es inevitable. No tiene sentido tratar de evitar lo inevitable. Por lo tanto, tratar de evitar el cambio no tiene sentido; es una mera pérdida de tiempo y energía.

5. Mantener una mente cerrada
Uno nunca sabe todo. Incluso las cosas que uno cree saber, posiblemente no sean totalmente verdaderas. Si uno mantiene una mente cerrada, uno se impide a sí mismo aprender nuevas cosas. Si dejas de aprender, dejas de vivir.

6. Dejar que los demás tomen decisiones por ellos
Solo usted debe tomar sus propias decisiones; no podemos permitir que otros las tomen por nosotros. Todo lo que esto hace es trasladar la responsabilidad de uno hacia otra persona, pero al final quien termina fracasando es uno mismo.

7. Ponerse celoso por el éxito de los otros
Uno debería ponerse feliz cuando los demás tienen éxito. Si ellos pueden lograrlo, uno también puede. El éxito de los demás no significa, de ninguna manera, que se disminuyen las probabilidades de que usted tenga éxito. En todo caso, esto nos debe motivar para seguir empujando hacia adelante y, así, conseguir el éxito.

8. Pensar en las posibilidades de fracaso
Nuestros pensamientos controlan nuestra perspectiva; nuestra perspectiva controla nuestro éxito. La gente mentalmente fuerte entiende esto y lo usa a su favor. Siempre existe la posibilidad de fracasar, pero mientras existe la chance de triunfar, vale la pena hacer el esfuerzo.

9. Sentir pena por sí mismos
Cosas malas siempre suceden. La vida puede ser muy dura. La gente se lastima; otros mueren. La vida no es todo color de rosa. Uno se caerá del caballo una y otra vez. La cuestión es si uno es lo suficientemente fuerte como para volver a levantarse.

10. Concentrarse en sus debilidades
Aunque trabajar en nuestras debilidades tiene sus beneficios, es más importante concentrarse en potenciar nuestras fortalezas. La persona más completa no es quien llega más lejos en la vida. Ser del promedio en todos tus aspectos te convierte en alguien promedio. Sin embargo, el dominio de ciertas habilidades o rasgos te permitirá vencer a los demás con menos esfuerzo.

11. Tratar de complacer a la gente
Un trabajo bien hecho es un trabajo bien hecho, sin importar quién esté juzgando el producto final. Uno no puede complacer a todo el mundo, pero siempre podemos hacer nuestro mayor esfuerzo.

12. Culparse a sí mismos por cosas que están fuera de su control
La gente mentalmente fuerte sabe qué cosas puede controlar, y sabe lo que no puede controlar, y por eso, evita pensar en lo que escapa de sus manos.

13. Ser impaciente
La paciencia no es solo una virtud; es “LA” virtud. La mayoría de la gente no fracasa porque no es lo suficientemente buena o porque es incapaz de triunfar. Esa gente falla porque es impaciente y se rinde antes de tiempo.

14. Ser malentendido
La comunicación es clave para que cualquier sistema funcione correctamente. Cuando se trata de personas, las cosas se tornan un poco más difíciles. No es suficiente solo con entregar la información; si los oyentes no te entienden, el mensaje no se recibirá correctamente. La gente mentalmente fuerte realiza su mayor esfuerzo por ser entendida, y además, tiene la paciencia necesaria para aclarar cualquier malentendido.

15. Sentir que los demás están en deuda contigo
Nadie te debe nada en la vida. Uno nace; lo que resta depende de nosotros mismos. La vida no nos debe nada. Los demás no nos deben nada. Si uno quiere conseguir algo en la vida, solo te lo debes a ti mismo; está en uno salir a buscarlo. En la vida, no existen las limosnas.

16. Repetir los mismos errores
Comete un error una vez, está bien. Comete el mismo error dos veces… no esta tan bien. Comete el mismo error por tercera vez, deberías considerar alejarte del alcohol y las drogas. Tú eres estúpido o estás bajo los efectos de la droga.

17. Ceder ante sus miedos
El mundo puede ser un lugar escalofriante. Hay cosas que nos asustan y tenemos razón en tener miedo, pero la mayoría de nuestros miedos son ilógicos. Si sabes que quieres probar algo, pruébalo. Si tienes miedo, entiende que tener miedo al fracaso significa que tener éxito es muy importante para ti.

18. Actuar sin pensar
La gente mentalmente fuerte sabe que no debe apresurar sus decisiones. Si tienes el tiempo para reflexionar sobre algo y cubrir todos sus aspectos, entonces hazlo. No hacerlo es pura pereza.

19. Rechazar la ayuda de otros
Tú no eres Superman; no puedes hacer todo. Incluso si pudieras, ¿por qué lo harías? Si otros te ofrecen su ayuda, acéptala. Sé social. Escucha las ideas de los demás y observa cómo ellos actúan. Puedes aprender algo. Si no, tú puedes enseñarles algo y hacer lo que los humanos solemos hacer: sociabilizar.

20. Tirar la toalla (rendirse)
La mayor debilidad de los humanos es rendirse –poner un punto final, tirar la toalla–. Las personas mentalmente fuertes realizan las cosas de cierta manera. Solo haz las cosas que son importantes para ti; olvídate de lo que no te importa. Si son importantes para ti, persíguelas hasta tener éxito. Sin excepciones.




domingo, 10 de mayo de 2015

10 Acciones que fortalecerán tu carácter

Desde la Escuela RE/MAX By RE/MAX Universitty te aportamos una serie de acciones que te ayudarán a forjarlo:

1. Aprende una habilidad

Cuando somos niños crecemos y mejoramos casi en automático. En una semana puedes comprender una serie de palabras y hasta cargar esas cajas pesadas que no podías mover; sin embargo como adultos, tenemos que ser intencionales para seguir creciendo y aprendiendo.
“Aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información”: Einstein
Absorbe la información positiva y de utilidad para el momento de tu vida y ponla en práctica, no te quieras llenar de información, sino de aprendizaje. Más adelante podrás evaluar tu experiencia para conseguir tracción.

2. Mejora lo que te detiene

Si bien es cierto que nuestro enfoque debe estar en las fortalezas y talentos que poseemos, será muy productivo si encuentras lo que te detiene para lograr tu meta y te enfocas en vencerlo. Por ejemplo, impuntualidad, desorganización, falta de disciplina o pasión, arrogancia o inseguridad.
El punto está en que aumentes lo consciente que eres de ti mismo, que te conozcas cada vez más para que puedas decir: ¡Claro! Lo que verdaderamente me detiene son las desveladas hasta la 1 de la mañana viendo películas de terror. 

3. Fija metas y pasos pequeños

Una de las razones principales por las que no hacemos las cosas, es porque vemos muy grande la meta, nos desanimamos y pensamos: “¡Uy no! De aquí a que llego.” Entonces no hacemos nada. El problema de la inacción es que luego cuesta más trabajo comenzar, permitimos que nazca la procrastinación y créeme, no quieres procrastinar tus acciones.
Recuerda que toda gran bola de nieve comenzó con un pequeño copo. Reflexiona ¿cuál es mi copo?, ¿qué acción pequeña realizaré el día de hoy para que con el tiempo, alcance mi gran meta?

4. Crea hábitos exitosos y contrólate

Los hábitos desarrollan tu carácter y en gran medida lo que consigues en la vida. Imagínate 20 minutos de Facebook por hora laboral. ¿Ya viste la cantidad de tiempo por día? O la llamada de media hora con ese “amigo” que al colgar no sabes muy bien para qué hablaron. Así es los hábitos también pueden ser tóxicos. Crea hábitos exitosos.

5. Haz lo que amas

En nuestra vida enfrentamos más obstáculos de los que alcanzamos a ver, y ¿sabes que te ayuda muchísimo a vencerlos? La pasión. Necesitas conocer tu propósito de vida para encontrar lo que te apasiona, y luego seguir ese camino con disciplina.
Entonces los obstáculos te parecerán más pequeños y tendrás la energía suficiente para vencerlos. Sé que no es tan fácil como renunciar y por fin dedicarte a tu hobby que lo mismo puede ser tu trabajo actual que vender quesos. Pero en 5 años conseguirás las habilidades necesarias para ser un maestro en eso que te apasiona y más pronto de lo que crees, estarás viviendo feliz porque haces lo que amas.

6. Haz algo diferente

¡Cuidado con la normalidad… se pega!
Al cerebro le gusta procesar información, a tu cuerpo le gusta moverse. Lo que necesitas es energía proveniente de una nueva idea, de un nuevo proyecto. Esa emoción que sientes cuando se te prende el foco, es energía en tu mente. ¡Ponla en acción!

7. Visita un país

Dicen que nuestra vida es como un libro y que al viajar volteas la página.
Lo que quieres es salir del molde, ser atípico, correr tu propia carrera. Es muy difícil conseguirlo si vivimos rodeados de las mismas personas, en el mismo lugar, viendo lo mismo, todos los días. Sal, conoce nuevos caminos para lograr tus metas, o descubre nuevas metas por alcanzar, vislumbra tu potencial, tus talentos y comprométete a ser el mejor humano que puedas ser.

8. Ama a una o más personas

Hay muchas cosas que no comprendemos, y creo que una de ellas es el poder que te da el amor. No quiero parecer egoísta, más bien individualista. Una vez que tú estás bien, entonces puedes ayudar a tu familia y a quienes te rodean; y si hay algo casi mágico para sentirte muy bien, es el amor. Estar enamorado es buenísimo para alcanzar tus metas.
Agradece todas las mañanas por las personas que te aman.

9. Ocúpate de tu salud

Nadie quiere ser la persona más poderosa en el cementerio. Si no asignas tiempo a la salud, se lo asignarás a la enfermedad

Cardio 30 minutos 3 veces a la semana

2 litros de agua al día

Come menos. ¿De verdad era necesario que te comieras todo lo de ayer?


10. Sé feliz cada día

Al final, lo que importa es ser feliz. Determina lo que significa felicidad para ti.




lunes, 4 de mayo de 2015

7 Pasos para incrementar la Confianza en ti mismo

1. Despierta tu conciencia. No podemos cambiar lo que nos resistimos a enfrentar. Por eso es la primera clave para cambiar es tener conciencia. Debes saber cuál es el problema y de qué manera se está manifestando en tu vida.

2. Encuentra el origen de tus dudas. Una vez identificada tu falta de confianza, trata de encontrar la causa. ¿Hubo en tu infancia algún evento que haya quebrantado tu confianza? La mayoría de las veces es sólo el recuerdo de algún evento pasado lo que nos atormenta y daña nuestra confianza. Debes superarlo, hacerlo te hará tomar el control.

3. Redefine la actual realidad de tu vida. Si la causa que quebrantó la confianza en ti mismo ya no existe, encuentra evidencias de que ya no existe. Busca situaciones positivas en el presente que reflejen confianza y fuerza. En otras palabras entrena tu mente para buscar lo bueno en cada cosa.

4. Construye un itinerario de acciones positivas. Si tienes noción de que necesitas hacer algo para mejorarte a ti mismo o a tus habilidades o tu nivel de vida con una situación, entonces determina que se necesita para hacerlo y crea una lista de las acciones a seguir. Tal vez necesites cambiar de carrera, quizás reunirte con alguien que te ayude a curar las heridas del pasado y las inseguridades. Sea lo que sea que necesites para mejorar, averigua cual es el primer paso a dar y prográmalo como una rutina. Luego deja que ese primer paso lidere un segundo paso y prográmalo también…Y así sucesivamente.
 
5. Ejercita tu confianza. Si alimentas tu confianza, tu miedo disminuye. Así que práctica actos de confianza en situaciones simples, incluso si no te sientes muy confiado. Expone en una reunión, preséntate con alguien nuevo. Desafíate a ti mismo a hacer algo que te aleje de tu zona de confort. A medida que veas que has tenido éxito en estas pequeñas situaciones, te sentirás cada vez más seguro.

6. Estudia el reverso de una falla. Winston Churchill una vez dijo: “El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”. Sólo porque has tenido fallas en tu vida, no significa que estás derrotado. Los errores son el condimento que le da sabor al éxito. Cada falla que tengas es necesaria para el viaje hacia la madurez y eventualmente el éxito.

7. Concéntrate en contribuir. A veces nos atrapamos en nosotros mismos. Nos concentramos demasiado en nuestras propias percepciones y no lo suficiente en las necesidades de los demás. Así que libérate de lo que piensas y concéntrate más en lo que puedes contribuir a otros. Hacerlo te ayudará a preocuparte menos de tus propios defectos, porque las cosas dejarán de tratarse siempre de TI. Esto incrementará la confianza en ti mismo y te permitirá contribuir con la felicidad de quienes te rodean.
Recuerda que no se trata de lo inteligente que seas o de cuánto sepas, se trata de actuar y usar aquello que sabes que puede cambiar tu vida.