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martes, 16 de junio de 2015

Trucos para lograr que te recuerden

Ahora que se habla del derecho al olvido quizá sea un buen momento para saber qué se tiene que hacer para lograr justo lo contrario: que nadie te olvide. Se trata de un problema de muchos hombres de negocios, que se cansan de ir de aquí para allá hablando de sí mismos y de su empresa para tratar de mejorar la imagen del negocio. La mayoría no lo logran y padecen el olvido inmediato entre los que le han escuchado. Da igual que sea ante un auditorio o en una charla con inversores, a lo que debe aspirar un empresario es a que el resto sepa quién es. Eso es importante para una compañía y más para una que todavía no tiene una marca definida.

Lograr una impresión fuerte y duradera que no acaba en la papelera de reciclaje mental del resto no es sencillo. Pero desde este blog les vamos a mostrar cinco sencillos trucos que todo emprendedor debe seguir si quiere que se le recuerde y, también, a su empresa.

- El primero de ellos pasa por identificarse con los oyentes. Da igual que lo que se busque sea una afinidad con respecto a la ciudad de nacimiento, o con el centro de estudios, o la enseñanza elegida, o con alguna afición en concreto. Lo importante es conectar con el respetable. Un buen ejemplo sería una charla dada en una escuela de negocios. Si usted ha tenido la fortuna de estudiar allí, enhorabuena, ya que el camino lo tiene hecho. Si no es así, tampoco pasa nada. Céntrese en su auditorio y descubrirá ese hilo conductor entre usted y ellos, que le ayudará a crearse una imagen más duradera en la retina de todos.
- Despierte el interés. Muchas charlas y conversaciones mueren durante los primeros segundos. Son los más importantes, los únicos que pueden sacar a los demás del letargo. Si durante ese tiempo no ha sido capaz de despertar el interés de la gente, mejor que desista. No hay solución. El inicio de cualquier coloquio es fundamental y debe aprovecharlo. Por tanto si, por ejemplo, un presentador le introduce en una conversación no se limite a decir que usted es empresario y tiene una empresa que se llama X. Nada de eso. Explote esa vía e introduzca frases de calado, como que su empresa es vital para una tecnología en concreto o aquello que sepa que pueda ser recordado. Nada de acobardarse.
- Sea fiel a  su estilo. La chaqueta y la corbata están tan estandarizados que nadie que se presente ante un auditorio, o que se introduzca en una conversación importante, despertará el más mínimo interés por esa indumentaria. Piense en casos recordados, como los famosos jerseys negros de cuello alto de Steve Jobs, la pajarita de Inocencio Arias, las gafas de pasta y bufanda de Paco Umbral, etc. Para todos ellos el estilismo era fundamental para permanecer en el imaginario popular. Por tanto, trate de encontrar una prenda que le identifique y no se olvide nunca de ella cuando quiera que se le identifique.
- Haga preguntas. Aunque suene extraño, preguntar a los demás puede ser la mejor manera de ser parte de la mente de las personas. A todo el mundo le gusta hablar de sí mismo. Saque ventaja de este hecho y trate de mostrar interés en una conversación preguntando las veces que haga falta hasta lograr que su interlocutor se quede con su cara.
- Trate de mantener el contacto. En la mayoría de los casos, una conversación o una breve exposición no son tiempo suficiente para ser recordado. Intente limitar este problema tratando de buscar nuevas formas de encuentro con las personas que le interesan. Trata de lograr sus datos y mantenga el contacto ya sea por teléfono o Internet. Ahora hay muchas herramientas para conversar. No las desperdicie. Solo siendo un poco “pesado” logrará mantenerse en la mente de los demás.

Y es que lograr una impresión fuerte y duradera es fundamental para alcanzar el éxito empresarial. Quizá le suene exagerado. Pero piense en una gran empresa que necesita los servicios de una pyme para un tema en concreto. ¿A quién llamarán? ¿A aquel que no saben ni su nombre o a aquel emprendedor simpático que siempre va en zapatillas y que estuvo tan convincente la última vez que coincidieron, y que además manda correos de vez en cuando contando las novedades de su compañía?


domingo, 31 de mayo de 2015

Todos somos una Marca Personal

En este mundo 2.0 en el que vivimos podemos casi garantizar que ya no somos lo que dice nuestro curriculum, sino más bien lo que Google dice que somos, y en cierta manera es verdad, vivimos en una realidad muy distinta a la de hace tan solo 5 años, ahora cuando realizamos una selección de personal, o buscamos un contacto profesional o referencias sobre alguien, todos nos metemos en Google, ponemos su nombre y buscamos lo que aparece de esa persona.

Es por ello, que debemos ser muy prudentes en lo que publicamos en las redes sociales como facebook o twitter, en nuestro blog, en artículos de opinión o en las redes profesionales, todo lo que decimos y publicamos tiene rastro, deja huella, así que, coherencia y mucha prudencia con lo que decimos y hacemos porque puede ayudarnos en nuestra marca personal, o al contrario, perjudicarnos enormemente.

En más de una ocasión eso mismo lo he trasladado en charlas dirigidas a profesores de instituto o adolescentes, “cuidado con lo que publicáis, las fotos que colgáis, los comentarios versus desprecios o insultos que decís”, porque a lo mejor ahora no somos conscientes, pero en unos años, todo lo dicho formará parte de ese currículum online que nos mostrará Google.

Todos somos una Marca personal y mostramos en las redes sociales:
  • Nuestros valores. Quien soy
  • Nuestro posicionamiento. Dónde estoy, qué hago
  • Nuestros objetivos. Qué quiero
  • Nuestra diferencia. Qué nos hace únicos
Nuestra marca personal ya existe, ahora debemos aprender a gestionarla. Debemos trabajar por conseguir ocupar las 10 primeras posiciones de Google, aparecer en la primera página de Google cuando ponen nuestro nombre, con noticias o comentarios positivos es una garantía de estar haciendo las cosas bien respecto a nuestro branding personal.
Si no estás en las redes profesionales, has de estar, Linkedin es el más notorio, pero puedes elegir entre otros como Xing o Viadeo.

Y algo muy importante. La construcción de nuestra Marca Personal, nos ayudará a que nos encuentre quien nos tiene que encontrar. El éxito es posicionarte en la mente del que decide.


lunes, 25 de mayo de 2015

4 Errores que puedes cometer cuando te Comunicas

Hemos hablado muchas veces de comunicación eficaz desde distintos puntos de vista, y sobre la resolución de conflictos. Pero el problema de muchas personas que quieren comunicarse eficazmente es que no reconocen cuáles son sus errores a la hora de dirigirse a otro. Otros, simplemente, son incapaces de darse cuenta de lo terrible que es su modo de hablar con los demás.

Desde la Escuela RE/MAX by RE/MAX University te enviamos una lista con las características de una comunicación ineficaz. Estos comportamientos conducen a una gran cantidad de conflictos que podrían evitarse simplemente hablando de otra manera:

1 – Un mal comunicador utiliza un lenguaje imperativo negativo
La comunicación ineficaz a menudo se caracteriza por el uso de un lenguaje imperativo para obligar al otro o para emitir juicos negativos y/o de culpabilidad.
Pero a la mayoría de la gente no le gusta ser juzgada y ni le gusta recibir órdenes, por lo que adoptan una posición defensiva. Esta postura es alimetnada por sentimientos de resentimeinto que suele conducir a un actitud de no respuesta, a desacuerdos y a conflictos.
2 – Un mal comunicador generaliza los comportamientos de manera negativa
Las declaraciones universales son expresiones que generalizan un carácter o comportamiento de forma negativa. Expresiones que incluyen palabras como “todo el mundo”, “siempre”, “todos sois..”, “todos hacéis..”, “cada vez”, “como un…”, “eres tan…” etc. suelen combinarse con el lenguaje imperativo del que hablábamos en el punto anterior. Es especialmente importante evitar el uso de estas declaraciones universales en la comunicación con los niños, ya que, además,  pueden afectar negativamente a su autoestima.
3 – Un mal comunicador personaliza el problema en el otro y es duro con ella
Una de las características de los malos comunicadores es que son duros con las personas cuando tratan un tema, centrando la cuestión en lo personal, personalizándolo y humillando al otro. Lo veremos mejor con un ejemplo. Pensemos en una persona que ha hecho algo mal. Un mal comunicador le diría: “Eres un estúpido. ¿Cómo se te ocurre?”. Un buen comunicador le diría: “Eres una persona lista, pero lo que hiciste no es demasiado inteligente”. La segunda opción abre posibildiades para el diálogo, la exposción de dudas y preguntas y para el descubrimiento de lo que hay detrás; es decir, se aborda el problema. La primera solo traerá problemas (y muy probablemente acciones posteriores iguales o peores) y no se conseguirá solucionar nada. El tema en sí mismo se suaviza, y centrarse en la persona ésta se lo toma de forma personal y se resiente.
4 – Un mal comunicador invalida los sentimientos del otro
La invalidación de sentimientos se produce cuando reconocemos las emociones, positivas o negativas, de una persona y las menospreciamos, minimizamos, ignoramos o juzgamos negativamente.
Cuando se invalidan los sentimientos positivos de una persona, éstos desaparecerán o disminuirán. En la misma media que los sentimientos positivos disminuyen, también lo harán los comportamientos deseables y la fuerza/calidad de la relación.
Cuando se invalidan los sentimientos negativos de una persona, estos se intensifican y, en la misma medida que los sentimientos negativos aumentan, también lo hace el comportamiento indeseable y las barreras en la relación. 




domingo, 17 de mayo de 2015

¿Que no hace la gente mentalmente fuerte?

Entre las personas mentalmente fuertes, hay varias acciones que se evitan, con el fin de producir el mayor beneficio en el menor período: 

1. Vivir en el pasado
Individuos mentalmente fuertes se centran en el momento presente y en el futuro próximo. Ellos entienden que el pasado esta fuera de su alcance y que el futuro lejano es demasiado impredecible como para tenerlo en cuenta.

2. Permanecer en la zona de confort
La zona de confort es un lugar peligroso, un oscuro abismo donde cualquiera que permanece allí por mucho tiempo se termina perdiendo. Mantenerse dentro de la zona de confort es renunciar a la vida.

3. Omitir las opiniones de los demás
Sólo los necios creen ser suficientemente buenos en todos los aspectos. Cuando se trata de una lluvia de ideas, éstas pueden ser tan forzadas como capturadas. Una buena idea es una buena idea, independientemente de si se me ocurrió a mí o no. No dejes que tu ego saque lo mejor de ti; si alguien te ofrece un consejo, tómalo.

4. Evitar el cambio
Lo que la gente mentalmente fuerte entiende y los demás, no es que el cambio es inevitable. No tiene sentido tratar de evitar lo inevitable. Por lo tanto, tratar de evitar el cambio no tiene sentido; es una mera pérdida de tiempo y energía.

5. Mantener una mente cerrada
Uno nunca sabe todo. Incluso las cosas que uno cree saber, posiblemente no sean totalmente verdaderas. Si uno mantiene una mente cerrada, uno se impide a sí mismo aprender nuevas cosas. Si dejas de aprender, dejas de vivir.

6. Dejar que los demás tomen decisiones por ellos
Solo usted debe tomar sus propias decisiones; no podemos permitir que otros las tomen por nosotros. Todo lo que esto hace es trasladar la responsabilidad de uno hacia otra persona, pero al final quien termina fracasando es uno mismo.

7. Ponerse celoso por el éxito de los otros
Uno debería ponerse feliz cuando los demás tienen éxito. Si ellos pueden lograrlo, uno también puede. El éxito de los demás no significa, de ninguna manera, que se disminuyen las probabilidades de que usted tenga éxito. En todo caso, esto nos debe motivar para seguir empujando hacia adelante y, así, conseguir el éxito.

8. Pensar en las posibilidades de fracaso
Nuestros pensamientos controlan nuestra perspectiva; nuestra perspectiva controla nuestro éxito. La gente mentalmente fuerte entiende esto y lo usa a su favor. Siempre existe la posibilidad de fracasar, pero mientras existe la chance de triunfar, vale la pena hacer el esfuerzo.

9. Sentir pena por sí mismos
Cosas malas siempre suceden. La vida puede ser muy dura. La gente se lastima; otros mueren. La vida no es todo color de rosa. Uno se caerá del caballo una y otra vez. La cuestión es si uno es lo suficientemente fuerte como para volver a levantarse.

10. Concentrarse en sus debilidades
Aunque trabajar en nuestras debilidades tiene sus beneficios, es más importante concentrarse en potenciar nuestras fortalezas. La persona más completa no es quien llega más lejos en la vida. Ser del promedio en todos tus aspectos te convierte en alguien promedio. Sin embargo, el dominio de ciertas habilidades o rasgos te permitirá vencer a los demás con menos esfuerzo.

11. Tratar de complacer a la gente
Un trabajo bien hecho es un trabajo bien hecho, sin importar quién esté juzgando el producto final. Uno no puede complacer a todo el mundo, pero siempre podemos hacer nuestro mayor esfuerzo.

12. Culparse a sí mismos por cosas que están fuera de su control
La gente mentalmente fuerte sabe qué cosas puede controlar, y sabe lo que no puede controlar, y por eso, evita pensar en lo que escapa de sus manos.

13. Ser impaciente
La paciencia no es solo una virtud; es “LA” virtud. La mayoría de la gente no fracasa porque no es lo suficientemente buena o porque es incapaz de triunfar. Esa gente falla porque es impaciente y se rinde antes de tiempo.

14. Ser malentendido
La comunicación es clave para que cualquier sistema funcione correctamente. Cuando se trata de personas, las cosas se tornan un poco más difíciles. No es suficiente solo con entregar la información; si los oyentes no te entienden, el mensaje no se recibirá correctamente. La gente mentalmente fuerte realiza su mayor esfuerzo por ser entendida, y además, tiene la paciencia necesaria para aclarar cualquier malentendido.

15. Sentir que los demás están en deuda contigo
Nadie te debe nada en la vida. Uno nace; lo que resta depende de nosotros mismos. La vida no nos debe nada. Los demás no nos deben nada. Si uno quiere conseguir algo en la vida, solo te lo debes a ti mismo; está en uno salir a buscarlo. En la vida, no existen las limosnas.

16. Repetir los mismos errores
Comete un error una vez, está bien. Comete el mismo error dos veces… no esta tan bien. Comete el mismo error por tercera vez, deberías considerar alejarte del alcohol y las drogas. Tú eres estúpido o estás bajo los efectos de la droga.

17. Ceder ante sus miedos
El mundo puede ser un lugar escalofriante. Hay cosas que nos asustan y tenemos razón en tener miedo, pero la mayoría de nuestros miedos son ilógicos. Si sabes que quieres probar algo, pruébalo. Si tienes miedo, entiende que tener miedo al fracaso significa que tener éxito es muy importante para ti.

18. Actuar sin pensar
La gente mentalmente fuerte sabe que no debe apresurar sus decisiones. Si tienes el tiempo para reflexionar sobre algo y cubrir todos sus aspectos, entonces hazlo. No hacerlo es pura pereza.

19. Rechazar la ayuda de otros
Tú no eres Superman; no puedes hacer todo. Incluso si pudieras, ¿por qué lo harías? Si otros te ofrecen su ayuda, acéptala. Sé social. Escucha las ideas de los demás y observa cómo ellos actúan. Puedes aprender algo. Si no, tú puedes enseñarles algo y hacer lo que los humanos solemos hacer: sociabilizar.

20. Tirar la toalla (rendirse)
La mayor debilidad de los humanos es rendirse –poner un punto final, tirar la toalla–. Las personas mentalmente fuertes realizan las cosas de cierta manera. Solo haz las cosas que son importantes para ti; olvídate de lo que no te importa. Si son importantes para ti, persíguelas hasta tener éxito. Sin excepciones.




domingo, 10 de mayo de 2015

10 Acciones que fortalecerán tu carácter

Desde la Escuela RE/MAX By RE/MAX Universitty te aportamos una serie de acciones que te ayudarán a forjarlo:

1. Aprende una habilidad

Cuando somos niños crecemos y mejoramos casi en automático. En una semana puedes comprender una serie de palabras y hasta cargar esas cajas pesadas que no podías mover; sin embargo como adultos, tenemos que ser intencionales para seguir creciendo y aprendiendo.
“Aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información”: Einstein
Absorbe la información positiva y de utilidad para el momento de tu vida y ponla en práctica, no te quieras llenar de información, sino de aprendizaje. Más adelante podrás evaluar tu experiencia para conseguir tracción.

2. Mejora lo que te detiene

Si bien es cierto que nuestro enfoque debe estar en las fortalezas y talentos que poseemos, será muy productivo si encuentras lo que te detiene para lograr tu meta y te enfocas en vencerlo. Por ejemplo, impuntualidad, desorganización, falta de disciplina o pasión, arrogancia o inseguridad.
El punto está en que aumentes lo consciente que eres de ti mismo, que te conozcas cada vez más para que puedas decir: ¡Claro! Lo que verdaderamente me detiene son las desveladas hasta la 1 de la mañana viendo películas de terror. 

3. Fija metas y pasos pequeños

Una de las razones principales por las que no hacemos las cosas, es porque vemos muy grande la meta, nos desanimamos y pensamos: “¡Uy no! De aquí a que llego.” Entonces no hacemos nada. El problema de la inacción es que luego cuesta más trabajo comenzar, permitimos que nazca la procrastinación y créeme, no quieres procrastinar tus acciones.
Recuerda que toda gran bola de nieve comenzó con un pequeño copo. Reflexiona ¿cuál es mi copo?, ¿qué acción pequeña realizaré el día de hoy para que con el tiempo, alcance mi gran meta?

4. Crea hábitos exitosos y contrólate

Los hábitos desarrollan tu carácter y en gran medida lo que consigues en la vida. Imagínate 20 minutos de Facebook por hora laboral. ¿Ya viste la cantidad de tiempo por día? O la llamada de media hora con ese “amigo” que al colgar no sabes muy bien para qué hablaron. Así es los hábitos también pueden ser tóxicos. Crea hábitos exitosos.

5. Haz lo que amas

En nuestra vida enfrentamos más obstáculos de los que alcanzamos a ver, y ¿sabes que te ayuda muchísimo a vencerlos? La pasión. Necesitas conocer tu propósito de vida para encontrar lo que te apasiona, y luego seguir ese camino con disciplina.
Entonces los obstáculos te parecerán más pequeños y tendrás la energía suficiente para vencerlos. Sé que no es tan fácil como renunciar y por fin dedicarte a tu hobby que lo mismo puede ser tu trabajo actual que vender quesos. Pero en 5 años conseguirás las habilidades necesarias para ser un maestro en eso que te apasiona y más pronto de lo que crees, estarás viviendo feliz porque haces lo que amas.

6. Haz algo diferente

¡Cuidado con la normalidad… se pega!
Al cerebro le gusta procesar información, a tu cuerpo le gusta moverse. Lo que necesitas es energía proveniente de una nueva idea, de un nuevo proyecto. Esa emoción que sientes cuando se te prende el foco, es energía en tu mente. ¡Ponla en acción!

7. Visita un país

Dicen que nuestra vida es como un libro y que al viajar volteas la página.
Lo que quieres es salir del molde, ser atípico, correr tu propia carrera. Es muy difícil conseguirlo si vivimos rodeados de las mismas personas, en el mismo lugar, viendo lo mismo, todos los días. Sal, conoce nuevos caminos para lograr tus metas, o descubre nuevas metas por alcanzar, vislumbra tu potencial, tus talentos y comprométete a ser el mejor humano que puedas ser.

8. Ama a una o más personas

Hay muchas cosas que no comprendemos, y creo que una de ellas es el poder que te da el amor. No quiero parecer egoísta, más bien individualista. Una vez que tú estás bien, entonces puedes ayudar a tu familia y a quienes te rodean; y si hay algo casi mágico para sentirte muy bien, es el amor. Estar enamorado es buenísimo para alcanzar tus metas.
Agradece todas las mañanas por las personas que te aman.

9. Ocúpate de tu salud

Nadie quiere ser la persona más poderosa en el cementerio. Si no asignas tiempo a la salud, se lo asignarás a la enfermedad

Cardio 30 minutos 3 veces a la semana

2 litros de agua al día

Come menos. ¿De verdad era necesario que te comieras todo lo de ayer?


10. Sé feliz cada día

Al final, lo que importa es ser feliz. Determina lo que significa felicidad para ti.




lunes, 4 de mayo de 2015

7 Pasos para incrementar la Confianza en ti mismo

1. Despierta tu conciencia. No podemos cambiar lo que nos resistimos a enfrentar. Por eso es la primera clave para cambiar es tener conciencia. Debes saber cuál es el problema y de qué manera se está manifestando en tu vida.

2. Encuentra el origen de tus dudas. Una vez identificada tu falta de confianza, trata de encontrar la causa. ¿Hubo en tu infancia algún evento que haya quebrantado tu confianza? La mayoría de las veces es sólo el recuerdo de algún evento pasado lo que nos atormenta y daña nuestra confianza. Debes superarlo, hacerlo te hará tomar el control.

3. Redefine la actual realidad de tu vida. Si la causa que quebrantó la confianza en ti mismo ya no existe, encuentra evidencias de que ya no existe. Busca situaciones positivas en el presente que reflejen confianza y fuerza. En otras palabras entrena tu mente para buscar lo bueno en cada cosa.

4. Construye un itinerario de acciones positivas. Si tienes noción de que necesitas hacer algo para mejorarte a ti mismo o a tus habilidades o tu nivel de vida con una situación, entonces determina que se necesita para hacerlo y crea una lista de las acciones a seguir. Tal vez necesites cambiar de carrera, quizás reunirte con alguien que te ayude a curar las heridas del pasado y las inseguridades. Sea lo que sea que necesites para mejorar, averigua cual es el primer paso a dar y prográmalo como una rutina. Luego deja que ese primer paso lidere un segundo paso y prográmalo también…Y así sucesivamente.
 
5. Ejercita tu confianza. Si alimentas tu confianza, tu miedo disminuye. Así que práctica actos de confianza en situaciones simples, incluso si no te sientes muy confiado. Expone en una reunión, preséntate con alguien nuevo. Desafíate a ti mismo a hacer algo que te aleje de tu zona de confort. A medida que veas que has tenido éxito en estas pequeñas situaciones, te sentirás cada vez más seguro.

6. Estudia el reverso de una falla. Winston Churchill una vez dijo: “El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”. Sólo porque has tenido fallas en tu vida, no significa que estás derrotado. Los errores son el condimento que le da sabor al éxito. Cada falla que tengas es necesaria para el viaje hacia la madurez y eventualmente el éxito.

7. Concéntrate en contribuir. A veces nos atrapamos en nosotros mismos. Nos concentramos demasiado en nuestras propias percepciones y no lo suficiente en las necesidades de los demás. Así que libérate de lo que piensas y concéntrate más en lo que puedes contribuir a otros. Hacerlo te ayudará a preocuparte menos de tus propios defectos, porque las cosas dejarán de tratarse siempre de TI. Esto incrementará la confianza en ti mismo y te permitirá contribuir con la felicidad de quienes te rodean.
Recuerda que no se trata de lo inteligente que seas o de cuánto sepas, se trata de actuar y usar aquello que sabes que puede cambiar tu vida.





domingo, 26 de abril de 2015

10 Claves del Trabajo en Equipo

1. Construye confianza. La confianza es el elemento principal del trabajo en equipo. Impulsa un ambiente donde todos los participantes conozcan las habilidades de los demás, entiendan sus roles y sepan cómo ayudarse mutuamente.
2. Establece objetivos comunes. Para que tus empleados trabajen en equipo deben perseguir las mismas metas. Por ello, es importante que comuniques la misión de la empresa de manera uniforme y que definas cómo cada miembro y departamento puede contribuir a cumplirla.
3. Crea un sentido de pertenencia. Los seres humanos necesitamos sentirnos parte de algo; por eso, el factor más poderoso en la creación de equipos es el desarrollo de una identidad común. Define qué identifica a tus equipos, fija valores y haz que cada miembro esté consciente de su impacto en el equipo.
4. Involucra a tu gente en las decisionesNada afecta más un trabajo en equipo que el hecho de que las decisiones sean tomadas por un líder autócrata. Para evitarlo, impulsa la generación de ideas, abre tu mente y motiva a cada empleado a compartir su opinión. Si tienes esta retroalimentación, será más fácil implementar cualquier cambio o estrategia.
5. Haz que haya un entendimiento entre las partes. Es muy fácil criticar o subestimar el trabajo de los demás cuando uno no lo conoce o no lo ha ejecutado. Para crear empatía entre tus trabajadores, realiza ejercicios de rotación entre áreas. Así cada miembro sabrá en qué consiste la labor del otro y cómo puede contribuir a hacerlo mejor.
6. Motiva la responsabilidad y el compromiso mutuo. Cuando una persona es parte de un equipo, sabe que los logros o fracasos son responsabilidad de todos y cada uno de los miembros. No fomentes la mentalidad de “éste no es mi problema”; haz que los problemas y los aciertos sean compartidos.
7. Impulsa la comunicación. La única manera de que todos los miembros trabajen como una orquesta es que existan los canales de comunicación adecuados. Los verdaderos equipos se escuchan y retroalimentan. Están dispuestos a cambiar de opinión y a crear estrategias en conjunto.  
8. Aprovecha la diversidad. Un equipo de trabajo homogéneo puede operar con eficiencia pero sin mucha innovación. Al momento de crear tus equipos procura que haya personalidades e intereses distintos, pero que se compartan valores y un compromiso con la empresa.
9. Celebra los éxitos grupales. Aunque es importante también reconocer el trabajo individual, es clave que las recompensas se den por resultados en equipo. Cuando algo sale bien, reúne a todos los implicados y agradéceles su trabajo. Procura destacar el papel de cada uno, pero celebrar el resultado grupal.
10. Sé un líder. Todo equipo de trabajo necesita un líder que guíe y reúna los esfuerzos individuales. No te “laves las manos” y sé parte del equipo. Como líder tendrás que llegar a consensos y tomar decisiones, con base en las ideas y opiniones de tu equipo. 

lunes, 20 de abril de 2015

5 Pasiones de todo gran líder

1. Pasión por las personas
Todo líder tiene una pasión por los otros seres humanos y por verlos crecer y desarrollarse hasta alcanzar su máximo potencial. Todo gran líder tiene un amor genuino por los otros seres humanos y siente una gran satisfacción cuando influye en el éxito de otros.

El amor por las personas es algo que nace de una forma natural en muchos pero no en la mayoría. Para muchos líderes les es difícil colocar a las personas por encima de sus metas personales. Sin embargo, trabajan en hacerlo.
2. Pasíón por los resultados
Un gran líder no sólo ama a las personas, sino que ama a los resultados. Un buen líder comprende que si no da resultados con el tiempo perderá su liderazgo.
El liderazgo no se trata solamente de amar a las personas, sino de guiarlas y ayudarlas a llegar a un mejor lugar; lo que es igual a que den resultados positivos en su trabajo, proyecto o negocio.
Por eso los grandes líderes presionan, confrontan y retan a sus seguidores a llegar más alto de lo que ellos mismos imaginan. Los líderes aman pero no consienten. Por el contrario, porque aman, empujan y estiran a su equipo a su máximo potencial.
Los líderes odian fracasar y buscan el éxito. Por supuesto que aprenden de sus fracasos como la mejor escuela de la vida, pero rechazan permanecer ahí por mucho tiempo. Ellos tienen una pasión por el éxito y los resultados.
3. Pasión por el conocimiento
Todo gran líder que he conocido es curioso. Ellos buscan aprender más cada día. Por eso es que todo gran líder es un gran lector. Los líderes leen, leen y leen. Nunca se cansan de aprender.
4. Pasión por la comunicación efectiva 
Los grandes líderes son grandes comunicadores. Son personas apasionadas por darse entender y comunicarse correctamente. Ellos son estudiantes eternos de la ciencia y el arte de la comunicación. Constantemente estudian a otros líderes, cómo se comunican, cuál es su lenguaje no verbal, cómo manejan la dicción, el tono de la voz, cómo escriben, etc.
Si quieres ser un gran líder necesitas aprender a ser un gran comunicador.
5. En tu experiencia como líder ¿Cual es la quinta pasión de todo líder? Estaremos encantados de recibir vuestras aportaciones y compartirlas con todos nuestros seguidores.

domingo, 12 de abril de 2015

Claves para Optimizar el Tiempo de Trabajo

La capacidad de gestionar bien el tiempo es una habilidad que las empresas valoran cada vez más en sus trabajadores, ya que este factor mejora la productividad y la competitividad de la organización.

Un profesional polivalente que ejecute muchas tareas en poco tiempo siempre es rentable. Pero alcanzar ese nivel no es fácil. El primer paso para lograrlo consiste en reflexionar sobre cuál es nuestra misión en la empresa y qué objetivos debemos cumplir en ella.

El siguiente es analizar las tareas concretas que tendremos que llevar a cabo para lograr esos objetivos y decidir cuáles nos corresponde ejecutar directamente y cuáles podemos delegar o debemos traspasar a otros departamentos pues no son de nuestra competencia, aunque por algún motivo alguien nos las ha asignado.

'Retornar' trabajos es uno de los puntos más delicados, pero también uno de los más importantes si realmente queremos centrarnos en el core business de nuestra actividad.

Una vez delimitada ésta, convendrá que reflexionemos sobre el tiempo que requiere cada una de las tareas que hemos de ejecutar, y si la suma supera el total de horas de nuestra jornada estudiaremos la posibilidad de reducir el tiempo asignado a cada tarea mediante un nuevo sistema de trabajo.

En ocasiones, la pérdida de tiempo está causada por hábitos obsoletos que sin embargo seguimos utilizando pues hemos fijado en nuestra mente un patrón de trabajo muy rígido. Casi siempre es posible hacer una misma labor de otra forma y obtener un buen resultado o al menos un resultado aceptable.

Pero si realmente el volumen nos supera y no es posible realizar todo el trabajo ni con la mejor de las planificaciones convendrá que nos planteemos hablar con nuestros superiores y exponerles la situación.

Planificar con criterio


La agenda es una herramienta básica a la hora de organizar la jornada laboral, la semana e incluso la previsión de tareas a medio y largo plazo. La utilizaremos para anotar el listado de tareas diario ordenándolas de forma lógica. Primero las más urgentes, aunque sean las que menos nos gustan (eso no va a hacerlas desaparecer) y luego las menos relevantes.



Ahorraremos tiempo si agrupamos las tareas por afinidad y franja horaria. Las llamadas y visitas, mejor a primera hora, cuando el personal llega a las empresas. Si no es posible agrupar las tareas debemos ir revisando la agenda periódicamente para no dejar trabajos pendientes.


A cada tarea debemos asignarle un tiempo y ceñirnos a él en la medida de lo posible, si no corremos el peligro de caer en la Ley de Parkinson, que dice: Se tarda tanto en terminar un trabajo como tiempo se tenga para ello. Pero hay que ser flexibles, no podemos prever cómo irá el día: si surgirán imprevistos, si recibiremos muchas llamadas, si tendremos problemas informáticos, etc.

También hay que reservar momentos para descansar y otros para pensar, algo que no siempre hacemos, abrumados por el día a día. Pensar es indispensable para evaluar el trabajo realizado, planificar el que ha de venir, crear, innovar y, en definitiva, ser más eficientes.

Al final de la jornada destinaremos unos minutos a revisar qué tareas hemos completado y cuáles no y ajustaremos la agenda del día siguiente. Aplicar toda esta estrategia requiere tiempo, pues para cambiar un hábito se necesita constancia y voluntad.

El tipo de personalidad también influye en ello. Los profesionales controladores y paternalistas son los que lo tienen peor. Los primeros siempre salen tarde pues no se fían de su equipo y lo quieren revisar todo, y los segundos porque absorben más trabajo del que pueden realizar.

Ladrones de tiempo

Los ladrones de tiempo son esa suma de imprevistos que nos resta minutos e incluso horas de trabajo efectivo. Detectarlos nos ayudará a combatirlos. Estos son los más destacados:
·         Visitas inesperadas. Si las hace una persona con la que se tiene confianza se le puede emplazar a solucionar el tema a tratar en otro momento.
·         Reuniones. Hay que entrar en ellas con un orden del día y procurar ceñirse a él para evitar divagaciones que alarguen el encuentro innecesariamente. Si algunos de los temas no nos incumben podemos pedir permiso para salir de la reunión cuando se llegue a ellos.
·         Papeleo y lectura. Mejor redactar sólo lo imprescindible y tener preparado un mismo texto para contestar a peticiones similares. La lectura, sólo para los documentos necesarios y haciéndola con cierta rapidez.
·         Desorden. Si destinamos unos pocos minutos cada día a archivar nos evitaremos perder horas buscando un papel por la mesa. Cuesta, pero vale la pena.
·         Comunicación ineficaz. Si no transmitimos mensajes claros es muy posible que los demás realicen mal el trabajo y tengan que volver a repetirlo, lo cual supone una enorme pérdida de tiempo. Debemos comunicar con claridad y comprobar que la otra persona ha comprendido lo que intentamos transmitirle. De la misma forma, hay que escuchar con atención y preguntar si algo no nos queda claro.

·         Escasa disciplina personal. Es uno de los peores ladrones de tiempo y uno de los más difíciles de corregir. No hay recetas mágicas. La única forma de cambiar es con voluntad.



domingo, 5 de abril de 2015

5 Claves para superar situaciones incómodas en el trabajo que generan estrés

El trabajo es uno de los focos de estrés más habituales y una de las razones es que no contamos con las herramientas necesarias para lidiar y combatir las vicisitudes que se crean durante la jornada laboral.
Pedir un aumento de sueldo, cambios de última hora en la ejecución de un proyecto, explicar a un superior o cliente que el trabajo no estará disponible en el plazo previsto…Todas ellas son situaciones incómodas que tienen como denominador común el que se dan en nuestro lugar de trabajo. ¿Cómo podemos enfrentar y salir indemnes de todas ellas sin sufrir un pico de estrés? El coach Javier González ofrece cinco claves para superar situaciones incómodas en el trabajo que generan estrés:

  • Relativizar. Al estar dentro de una coyuntura de estrés perdemos las referencias objetivas y llegamos a creer que todo es más grave y más grande de lo que realmente es. Para un momento y trata de redactar un relato objetivo sobre lo que está ocurriendo. De esta forma lograrás darte cuenta de que en ocasiones el estrés distorsiona la percepción sobre lo que está ocurriendo.
  • Trata de fijar objetivos reales y no imposibles. La adecuación de objetivos consecuentes con las condiciones en las que trabajamos ayuda a que nuestro nivel de autoexigencia sea menos dañino y, por tanto, evitarás situaciones de estrés negativo e innecesario.
  • Cuando las situaciones de estrés impliquen a terceros ya sean superiores jerárquicos, compañeros o clientes la comunicación es el mejor vehículo para solventarlas. Sé claro, confía en tu valía como trabajador y, sobre todo, aporta potenciales soluciones para resolver el conflicto. Con independencia del resultado final saldrás reforzado por el hecho de haber afrontado la crisis y porque los demás percibirán que has actuado de forma diligente.
  • Es común que, conforme se aproxima la fecha límite para hacer entrega de un trabajo o se celebre una reunión, nuestro rendimiento se vea mermado y eso cause estrés y el estrés repercuta en el rendimiento. Para poder romper esta nociva dinámica has de cambiar el foco de tu atención. La actividad la eliges tú, desde hablar por teléfono a salir a dar un paseo corto, esos minutos de esparcimiento pueden suponer la válvula de escape perfecta para recuperar la productividad.
  • Por último, aunque resulten desagradables o provoquen temor, las situaciones incómodas – en cualquier ámbito de nuestra vida- nos obligan a salir de nuestra zona de confort y a buscar recursos para afrontarlas. Deja de observarlas como una oportunidad para el fracaso, sino como una oportunidad para el crecimiento personal, porque estas situaciones se convierten en una lección de vida.


domingo, 29 de marzo de 2015

El outplacement, una práctica cada vez más demandada

Muchos profesionales, después de una larga temporada trabajando en una compañía y posteriormente a su finalización de contrato, se encuentran en una situación difícil, en la que es muy probable que no puedan disponer de las herramientas adecuadas para volver con éxito al mercado laboral.
Un programa de outplacement es el conjunto de técnicas que dotan a trabajadores desvinculados o en proceso de desvincularse de una organización, de las herramientas o conocimientos para encontrar un nuevo empleo acorde con sus objetivos personales y profesionales, así como con la realidad del mercado laboral. Para ello, se refuerza tanto la autoconfianza de la persona como su conocimiento de las técnicas de búsqueda de empleo.

Los programas de outplacement, no solo exclusivos para altos directivos

Tanto grandes multinacionales como medianas empresas han recurrido a este tipo de servicios para ayudar a sus empleados en el proceso de desvinculación de la compañía. Las situaciones pueden ser muy diversas, desde reestructuraciones, recortes de plantilla, fusiones entre empresas o que por diversos motivos el profesional en concreto no cuenta con un proyecto abierto dentro de la compañía.
El nivel de management del empleado no es tan importante a la hora de aplicar los programas de outplacement como la imagen y compromiso de la compañía con sus empleados y la gestión del talento entrante y saliente.

Una tendencia creciente

Casi tres cuartas partes de las empresas mundiales ofrecen servicios de Outplacement a sus empleados. Desde Talent Outplacement, la línea de negocio de Talent Search People especializada en este tipo de programas, destacan que a parte de la demanda cada vez más numerosa, crece la demanda de la calidad de estos servicios. Hace unos años, los programas eran muy genéricos, a la par que rígidos, por lo que ahora el enfoque hacia la persona por parte de su compañía y la empresa proveedora de servicios de outplacement es lo más importante a tener en cuenta, en todas las fases del proceso.

Las empresas optan por incluir este servicio en sus estrategias de gestión del talento


lunes, 23 de marzo de 2015

8 Actitudes que te ayudarán a estar de buen humor durante el día

No importa cómo se esté desarrollando tu día, para tomar todo de una mejor forma, sigue estos consejos para estar de buen humor y vive mejor.
Hay muchos consejos para estar de buen humor, uno de ellos y de los más importantes es reír. La risa es un ingrediente de la receta de la felicidad y cuando inicias el día con una sonrisa de oreja a oreja, estás preparada para todo.
Hay un dicho que dice: “Comienza riendo y terminarás riendo”. Se refiere a que puede que no tengas ganas o que todo esté yendo de mal en peor, pero fingir una sonrisa hará que se convierta en una real y sin que te des cuenta, estarás de buen humor.
El conocerte y saber quién eres te ayuda a tener una percepción de ti mismo. Además, será la forma en que los demás piensen de ti. Tú debes empezar por sentirte lindo/a inteligente, carismático/a y debes buscar todas tus cualidades. Enfatiza todo lo bueno que hay en ti y deja que opaque lo que no te gusta. 
1. Aliméntate adecuadamente. Tu cuerpo necesita energía para empezar el día, para no sentirse fatigado y afrontarlo con alegría y entusiasmo. Un nuevo día para amar la vida. Come vida, más frutas y vegetales, que alimento procesado con químicos tóxicos.
2. Piensa en positivo. Al pensar negativamente nuestras fuerzas disminuyen, todo se vuelve gris y los ánimos decaen. Piensa en positivo, hoy es un buen día para empezar, el mejor día para ser feliz. Hoy es lo que cuenta, lo que se palpa, lo que se está viendo; el ayer ya se fue y el mañana aún no llega. Si llegan pensamientos negativos, no te culpes, sólo esperar a que se vayan sin juzgar, luego reincorporar de nuevo tu postura de ganador. 
3. Comparte con tus amigos. Sal con ellos a celebrar la amistad, que están juntos, que pueden hablar y expresarse su valía. Busca personas que te contagien el buen humor y que sean una buena influencia para tu vida. Rodéate de gente positiva, de buen humor, con buen corazón porque se supone que tus amistades son reflejo tuyo
4. Obséquiate un regalo. Consiéntete a ti mismo y cómprate aquello que has deseado, aunque sea algo pequeño, será tu regalo; es la manera de decirte que te quieres, que te gustas, que te celebras tal como eres y que tu cuentas tanto como los demás. 
5. Abraza a un querido. Es muy benéfico dar y recibir amor porque nos reconforta, calienta el alma y arropa el corazón. En estados de mal humor nos sosiega y tranquiliza.
6. Estimula tus sentidos. Rodéate de olores agradables, utiliza colores divertidos para vestirte y en tu ambiente. Escucha música y déjate llevar por su melodía. Elige ver cosas que te pondrán con un buen ánimo y te motivan el alma y espíritu. Será una divertida manera de relajarte.
7. Crea tu momento. Busca la actividad que más te gusta para realizarla al menos una vez por semana. Regálate el placer de un tiempo para ti y re-invéntate.
8.- Deja de agobiarte por la familia, el trabajo, la tu pareja, las deudas y todo lo demás. Comienza a pensar cómo puedes cambiar las cosas. Todo irá por el camino que tú decidas. Opta por el buen humor y relájate.
Recuerda que todo el buen humor que puedas dar te será devuelto en forma de energía positiva, felicidad, risas y amor. Date la oportunidad de sentirte bien contigo mismo: todo se ve mejor con buen humor.