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jueves, 5 de mayo de 2011

¿SON NECESARIOS SUS SERVICIOS DE INTERMEDIACIÓN?

Hace unos días en el descanso de un curso se me acercó un agente de otra inmobiliaria y me preguntó: “¿Cómo puedo responder a un propietario que me ha dicho que si lo pongo en el precio sugerido por mí, entonces ya no me necesitará y lo venderá por sí mismo?”, Entonces le pregunté: ¿Tú crees que eres necesario, o eres un Timo? Y antes de que sigáis leyendo este articulo os invito a parar y pensar, ¿Sois necesarios como intermediarios inmobiliarios o Sois un Timo al portador buscando a quién engañar? Por una operación podemos cobrar diez, veinte, treinta o cuarenta mil Euros, con ese dinero podemos estrenar un Mercedes, Audi o BMW de buena gama y repito la pregunta, ¿Nos hemos ganado ese dinero o hemos engañado a un incauto? Por favor, parad de leer y pensad en la respuesta.

Para responder esta pregunta es importante que entendamos qué es lo que hacemos. ¿Se limita nuestro trabajo a poner un cartel, dos o tres anuncios en portales inmobiliarios y esperar a que alguien nos llame, nos pida una visita, hacerla y ya?, en ese caso somos un engaño pues el propietario puede hacer eso mismo y gratis. Entonces, ¿Qué es lo que nosotros podemos hacer que el propietario no puede?

Cuando vendemos nuestros servicios ofrecemos muchas cosas que debemos cumplir, una de ellas es tranquilidad, tranquilidad de saber quién vista la casa, por eso es tan importante la reunión con nuestro potencial cliente en donde además de saber quién es, tomar su DNI, móvil y cualquier otra información importante, nos debemos asegurar de qué es lo que está buscando, ¿Por qué? Muy simple, vendemos la tranquilidad de saber que la casa visitada se ajusta a las necesidades y gustos de nuestro cliente, no vamos a llevar a una señora en silla de ruedas a un tercero sin ascensor, ¿Verdad? O no vamos a llevar a una familia con un pastor alemán a un piso sin jardín ni terraza, ¿Verdad? Esta es una de las cosas que ofrecemos y los propietarios no hacen porque ellos no saben cómo se hace “sin Ofender”; Los propietarios temen hacer muchas preguntas a los posibles clientes por temor a asustarlos y que no quieran visitar su casa, por otro lado detestan ser molestados por personas que no van a comprar su casa pero si les van a hacer perder un par de horas sin importar si es la hora de la comida, de la siesta, de atender al bebé o incluso perderse un evento familiar importante. Y supongamos que tenemos suerte y si les gusta la casa. ¿Pueden pagarla? ¿Cómo la van a reservar? ¿Por cuánto tiempo? ¿Con cuánto dinero?, ¿Señal, reserva o Arras? ¿Arras Penales, Penitenciales o mejor, ante la duda no especificamos? ¿Y si el banco no da el préstamo, Qué se hace con el dinero recibido? Y ¿El mes que hemos perdido? Y por último o quizá primero, ¿Quién ha ido a ver la casa? No olvidemos que existe maldad en el mundo y no siempre es buena idea permitir que entre un extraño a casa y una vez dentro haga lo que quiera con los propietarios. Con nosotros sería más difícil que esto suceda pues ya hemos tomado sus datos, DNI y ningún maleante sería tan estúpido como para dejar huellas si su plan es robar, violar o matar. ¿Suena exagerado? Pregunte usted si no ha habido casos de robos o peor, perpetrados por personas que se hicieron pasar por clientes.

Otra de las cosas que vendemos es la capacidad de atraer clientes que por sí solos no llegarían. Tengamos en cuenta que un cliente cualquiera tiene solo capacidad de atraer a su propiedad a aquellos clientes que específicamente pregunten por ella (por ubicación y/o tipología), nosotros en cambio podemos llevar a una casa a clientes que ni siquiera saben que tal ciudad o barrio existe o llevar a aquellos que no son conscientes de que pueden comprar una casa de mucho mejor si se mueven unos metros. ¿Cuántas casas no hemos vendido a alguien que nos pidió tres dormitorios y se quedó con una de dos? O ¿Propiedades que hemos vendido de más del doble del precio que nos dijeron los compradores en la primera visita, o vendido un chalet a quien nos pidió un piso?

Un punto adicional es nuestra capacidad de llegar a mucha más gente que un particular, que centraría sus esfuerzos de publicidad en dos o tres portales. Nosotros tenemos capacidad de estar en más de treinta portales incluyendo aquel que nos permite compartir con otros profesionales permitiendo que el cliente final sea captado en cualquier lugar de la geografía. Personalmente he visitado propiedades con clientes provenientes de otras redes inmobiliarias cuyo cliente entró a su oficina a decenas de kilómetros de la mía. Hablo del MLS.

Siguiendo con nuestros puntos fuertes está la Capacidad de Negociación que va mucho más allá de saber pelear un precio pues eso se parece más al regateo típico de los mercadillos de alimentos y que nada tiene que ver con una negociación en donde se cuidan lo intereses de todas las partes sin que nadie se sienta herido ni perjudicado. En esto nosotros podemos ser de gran ayuda a quienes nos contratan pues nos damos el lujo de no tener sentimientos que involucrar ya que la casa no es nuestra, allí no crecieron nuestros hijos ni tenemos el recuerdo de estos aprendiendo a caminar, hablar y reír y que finalmente le dan un valor falso a la propiedad ya que esto solo tiene valor para el dueño de los recuerdos, pero cierto es que entorpece la capacidad de llegar a acuerdos. Tampoco nos ofende el que alguien opine que la casa es un asco, que está muy mal diseñada o mantenida ya que para nosotros todo es cuestión de lograr que se llegue a un acuerdo que favorezca a todos y nunca vemos o tomamos las opiniones de los compradores como una ofensa personal. Este es uno de nuestros puntos más fuertes, solo necesitamos un poco de inteligencia y nunca entraremos en lo que siempre denomino “Guerra de Testosterona” muy típica de las mal llamadas “Negociaciones” en donde los involucrados se encienden en una guerra a ver quién es “más Macho” o quién manda a paseo a quien y esto les nubla la visión y la capacidad de llegar a acuerdos. ¿O cuantas veces usted no ha dejado de comprar ese coche, zapatos o lo que sea que quería solo porque el vendedor le cayó mal? Esto también sucede con las casas.

Finalmente lo que para nosotros es algo cotidiano puede presentar grandes problemas para un particular. Hablo de la preparación de la firma en Notaría. Debemos estar en capacidad de prepararlo todo (incluyendo todas las cifras de las que se hablará en Notaría como cancelación de hipoteca, pago de Trasmisiones Patrimoniales, Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, cancelación registral, etc.) y saber sugerir las posibles soluciones legales que de no saberlas podrían entorpecer una negociación. Me refiero por ejemplo a pagar la casa pero no tomar posesión inmediata de ella; Hablamos de una carencia, ¿Cómo se hace? ¿Cómo se penaliza si no se cumplen los términos de esta? ¿Qué garantías legales nos da? Y un largo etcétera.

Si a sus clientes usted no es capaz de hablarles de esta forma, si usted mismo duda de su valía como intermediario inmobiliario, quizá sea el momento de retomar el tema de la formación. En la escuela RE/MAX se enseñan todas estas cosas que le ayudarán a poder ofrecer y luego cumplir todos estos servicios a sus clientes. Venga con nosotros y aprenda a Negociar para usted, para quienes contratan sus servicios y para quienes quieren comprar una casa. Aprenda a usar la tecnología de forma más útil en beneficio de sus clientes, aprenda de legislación y fiscalidad. Básicamente, aprenda a ser un buen profesional que puede decir que gana sus honorarios de una forma muy merecida.

2 comentarios:

  1. Estimado Rodrigo. Como siempre magnífico. Me sirve de mucho esta información. Gracias.

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  2. Parecen bastante útiles estos argumentos expuestos sobre lo que podemos hacer por un cliente vendedor, pero muchas de esas labores las puede conseguir también el propio cliente vendedor a un coste mucho menor que el de nuestros honorarios, como puede ser acudiendo a un abogado o en la propia notaría, como para el caso de los contratos de arras, reserva o señal, o para cuestiones fiscales que afecten a la operación, o cuestiones de índole similar.

    En lo que sí estoy plenamente de acuerdo, es en que podemos atraer otros potenciales compradores que inicialmente no se interesarían por la vivienda de ese cliente vendedor con el que estamos tratando la captación, y también en lo de que podremos plantear mejor la negociación con el potencial comprador ya que no estamos afectados por los aspectos emocionales de la vivienda.

    Creo que son pocas las cosas que los agentes podemos hacer y los propietarios no, como las que he comentado antes. El resto de nuestro verdadero valor está en poder hacer cosas que el propietario NO QUIERE HACER aunque pueda y/o sepa, posiblemente por falta de tiempo o de ganas.

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