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lunes, 22 de junio de 2015

10 hábitos que te roban felicidad

Nos convertimos en aquello que hacemos de manera repetida. Si los hábitos que tienes no generan un beneficio para ti, directamente te están haciendo daño. Te enviamos algunos ejemplos de esas pequeñas cosas que te privan de la felicidad, si así lo permites:


1. Concentrarte en la vida de otros y no en la tuya.

No te conformes con la las historias de éxito de otros y como las cosas se han dado para ellos, olvidando las tuyas. Tienes todo lo que necesitas para convertirte en todo lo que eres capaz de ser. Los cambios más asombrosos ocurren cuando decides tomar el control. Esto significa “consumir menos, crear más”. Significa negarse a dejar que otros piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a respetar y hacer uso de tus propias ideas para vivir tu vida.

Mantén tus mejores deseos y tus metas más grandes cerca de tu corazón y dedícales tiempo cada día. Si verdaderamente te ocupas de las cosas que haces y trabajas diligentemente en ellas, no habrá casi nada que no puedas lograr.


2. Esperar por el momento perfecto.

No caigas en el mito del momento perfecto. Los momentos no son perfectos, Son lo que tu quieres que sean. Mucha gente espera a que los astros se alineen para hacer lo que tienen que hacer. El momento perfecto, la oportunidad precisa…etc. ¡Despierta! Estos estados de perfección son mitos. NO EXISTEN.

Tu habilidad de crecer a tu máximo potencial está directamente relacionada a tu voluntad de actuar ante la imperfección. Serás exitoso si en vez de buscar el momento perfecto, aprendes a ver y a usar las adversidades de la vida a tu favor.


3. Trabajar sólo por la paga.

Trabajar sin interés es agobiante. Incluso si eres apasionado en lo que se refiere a tu trabajo, debes estar, al menos, interesado en ello. Cuando creas un estilo de vida en el cual tu trabajo es algo con lo que batallas diariamente para pagar tus cuentas. Terminarás desperdiciando toda tu vida queriendo que fuera como la de alguien más.

Piensa acerca de eso. Esta es tu vida; tu trabajo ocupa un gran porcentaje de ella. No se trata del dinero; se trata de ti. Ignora especialmente cuando la gente dice: “No dejes que tu trabajo te defina”. Medítalo y revierte este mensaje de la siguiente manera: “Haré el trabajo que me define”.
El interés en tu trabajo mejora la calidad de tu rendimiento y suma felicidad a tu mente. No lo limites todo a un cheque.


4. Albergar sentimientos de odio.

Como Martin Luther King Jr. dijo: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, solo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar al odio; sólo el amor puede hacerlo” Cuando guardamos sentimientos de odio, eventualmente se pierde lo mejor de nosotros. Toma el control de nosotros, y en un punto nos olvidamos el motivo del odio y a quién va dirigido este odio. Luego, naturalmente, esos sentimientos de odio se vuelven contra nosotros mismos.

Todo y todos a quienes odias ocupan un espacio permanente en tu cabeza y corazón. Así es que, si quieres eliminar algo o a alguien de tu mente, no odies. En vez de eso, desconéctate, sigue adelante y no mires atrás.


5. Aferrarse a los miedos y preocupaciones.

Algún día cuando mires hacia atrás, te darás cuenta que prácticamente ninguna de tus preocupaciones y ansiedades llegaron a buen termino. Por lo tanto es mejor darse cuenta de eso ahora.

Cuando analizas un par de años atrás, ¿Cuántas oportunidades de felicidad desperdiciaste por la preocupación o la negatividad? Aunque no hay nada que puedas hacer para remediar lo pasado, hay muchas cosas que puedes hacer por las oportunidades futuras.


6. Fijarse demasiado en las dificultades.

Un mal día es sólo un mal día. Los tiempos de adversidad inevitablemente afectarán las condiciones en las que vives y trabajas; sin embargo, no permitas que afecten quien eres y en que estás enfocado.

Todos los días tiene nuevas lecciones y nuevas posibilidades. Siempre hay una manera de dar un paso adelante en el camino que escogiste. Hay sucesos que pueden ser terribles e inevitables, pero siempre tienes una opción.


7. Buscar constantemente alegría momentánea.

Hay dos variaciones de la alegría en la vida. La pasajera y la que perdura. La del tipo pasajera se fundamenta en instantes de bienestar material, mientras que la duradera se logra con el crecimiento gradual de la mente. De buenas a primeras resulta difícil distinguir la una de la otra, pero con el tiempo se hace obvio que la última es superior.

La felicidad duradera se sostiene a través de los altos y bajos de la vida, a través de ellos tu mente se mantiene confiada y en paz. Por otro lado, cuando las variaciones de la vida te afectan demasiado, ni el más elaborado confort físico te dará felicidad por mucho tiempo.


8. Tratar de lograr grandes cambios de una sola vez.

Si quieres lograr un cambio en el mundo, comienza tu entorno más cercano. Hacer una gran diferencia de una vez, es prácticamente imposible, y el proceso de intentarlo es extremadamente estresante. En cambio, lograr una diferencia en un par de vidas, es absolutamente posible e incluso fácil. Solo debes concentrarte en una persona a la vez y comienza con los más cercanos.

Si quieres hacer cambiar de opinión o de humor a alguien, a veces, como primer paso tienes que realizar ese cambio en la gente que rodea a esa persona. Por ejemplo, si haces a una persona reír, su risa podría hacer reír a otros.


9. Aferrararte a alguien que te hace daño.

A veces tienes que alejarte de ciertas personas, no porque no te interesen, sino porque a ellos no les interesas. Cuando alguien te hace daño una y otra vez, acepta el hecho de que no se preocupa por ti. No es algo fácil de asumir, pero debes hacerlo. No desperdicies otro segundo de tu tiempo tratando de impresionarlos o probarles algo.



10. Darle demasiada importancia al atractivo físico.

Enamorarte locamente de alguien simplemente por su aspecto físico es como elegir tu comida favorita basada en el color en vez del sabor. No tiene sentido. Son esas características innatas, invisibles e incalculables que crean una atracción duradera.


¿Agregarías algún hábito que te quite la felicidad? 


martes, 16 de junio de 2015

Trucos para lograr que te recuerden

Ahora que se habla del derecho al olvido quizá sea un buen momento para saber qué se tiene que hacer para lograr justo lo contrario: que nadie te olvide. Se trata de un problema de muchos hombres de negocios, que se cansan de ir de aquí para allá hablando de sí mismos y de su empresa para tratar de mejorar la imagen del negocio. La mayoría no lo logran y padecen el olvido inmediato entre los que le han escuchado. Da igual que sea ante un auditorio o en una charla con inversores, a lo que debe aspirar un empresario es a que el resto sepa quién es. Eso es importante para una compañía y más para una que todavía no tiene una marca definida.

Lograr una impresión fuerte y duradera que no acaba en la papelera de reciclaje mental del resto no es sencillo. Pero desde este blog les vamos a mostrar cinco sencillos trucos que todo emprendedor debe seguir si quiere que se le recuerde y, también, a su empresa.

- El primero de ellos pasa por identificarse con los oyentes. Da igual que lo que se busque sea una afinidad con respecto a la ciudad de nacimiento, o con el centro de estudios, o la enseñanza elegida, o con alguna afición en concreto. Lo importante es conectar con el respetable. Un buen ejemplo sería una charla dada en una escuela de negocios. Si usted ha tenido la fortuna de estudiar allí, enhorabuena, ya que el camino lo tiene hecho. Si no es así, tampoco pasa nada. Céntrese en su auditorio y descubrirá ese hilo conductor entre usted y ellos, que le ayudará a crearse una imagen más duradera en la retina de todos.
- Despierte el interés. Muchas charlas y conversaciones mueren durante los primeros segundos. Son los más importantes, los únicos que pueden sacar a los demás del letargo. Si durante ese tiempo no ha sido capaz de despertar el interés de la gente, mejor que desista. No hay solución. El inicio de cualquier coloquio es fundamental y debe aprovecharlo. Por tanto si, por ejemplo, un presentador le introduce en una conversación no se limite a decir que usted es empresario y tiene una empresa que se llama X. Nada de eso. Explote esa vía e introduzca frases de calado, como que su empresa es vital para una tecnología en concreto o aquello que sepa que pueda ser recordado. Nada de acobardarse.
- Sea fiel a  su estilo. La chaqueta y la corbata están tan estandarizados que nadie que se presente ante un auditorio, o que se introduzca en una conversación importante, despertará el más mínimo interés por esa indumentaria. Piense en casos recordados, como los famosos jerseys negros de cuello alto de Steve Jobs, la pajarita de Inocencio Arias, las gafas de pasta y bufanda de Paco Umbral, etc. Para todos ellos el estilismo era fundamental para permanecer en el imaginario popular. Por tanto, trate de encontrar una prenda que le identifique y no se olvide nunca de ella cuando quiera que se le identifique.
- Haga preguntas. Aunque suene extraño, preguntar a los demás puede ser la mejor manera de ser parte de la mente de las personas. A todo el mundo le gusta hablar de sí mismo. Saque ventaja de este hecho y trate de mostrar interés en una conversación preguntando las veces que haga falta hasta lograr que su interlocutor se quede con su cara.
- Trate de mantener el contacto. En la mayoría de los casos, una conversación o una breve exposición no son tiempo suficiente para ser recordado. Intente limitar este problema tratando de buscar nuevas formas de encuentro con las personas que le interesan. Trata de lograr sus datos y mantenga el contacto ya sea por teléfono o Internet. Ahora hay muchas herramientas para conversar. No las desperdicie. Solo siendo un poco “pesado” logrará mantenerse en la mente de los demás.

Y es que lograr una impresión fuerte y duradera es fundamental para alcanzar el éxito empresarial. Quizá le suene exagerado. Pero piense en una gran empresa que necesita los servicios de una pyme para un tema en concreto. ¿A quién llamarán? ¿A aquel que no saben ni su nombre o a aquel emprendedor simpático que siempre va en zapatillas y que estuvo tan convincente la última vez que coincidieron, y que además manda correos de vez en cuando contando las novedades de su compañía?